Archivo - Panoramic view inside of Balaidos stadium during La Liga football match played between Ceta de Vigo and Real Madrid at Balaidos stadium on March 20, 2021 in Vigo, Pontevedra, Spain. - Irina R. Hipolito/AFP7 / Europa Press - Archivo
MADRID, 13 Ago. (EUROPA PRESS) -
El RC Celta de Vigo ha informado del aplazamiento de su partido ante el CA Osasuna de la jornada 1 de LaLiga EA Sports, reprogramado ahora para el próximo 27 de agosto (20.30 horas), "debido a una enfermedad" que recientemente "ha afectado al césped" del Estadio Abanca Balaídos, si bien la entidad navarra ha expresado "su malestar" y "su absoluto desacuerdo con la nueva fecha".
"LaLiga acordó esta mañana, en coordinación con ambos clubes y la RFEF, aplazar el encuentro que debía enfrentar al Celta y al CA Osasuna el próximo domingo en Abanca Balaídos debido a una enfermedad que ha afectado al césped del estadio, que en estos momentos no se encuentra apto para la práctica del fútbol", indicó este jueves el club vigués.
Con esta modificación del calendario, el conjunto dirigido por Claudio Giráldez disputará dos encuentros en su estadio en un lapso de tres días. Primero, contra Osasuna ese jueves 27 de agosto y, después, el domingo 30 de agosto recibirá al Athletic Club durante la jornada 3.
Según el comunicado de prensa del Celta, la patronal de clubes realizó la semana pasada "una visita técnica" y "en la que se validaron los trabajos realizados para erradicar la enfermedad" que afectaba al césped, certificándose que el campo cumplía "los parámetros de calidad y seguridad exigidos para la práctica deportiva".
Sin embargo, "las condiciones climáticas de los últimos días han producido un efecto adverso en la buena evolución que estaba teniendo el terreno de juego y ha propiciado la decisión de suspender el encuentro", según explicó el mismo comunicado del Celta.
Luego la entidad gallega confirmó que las entradas adquiridas para el duelo contra Osasuna siguen siendo "válidas" para el nuevo horario, por lo que no será necesario hacer ninguna gestión adicional. Además, lamentó "las molestias e inconvenientes" que esto "pueda ocasionar a todos los aficionados que ya habían organizado su jornada para acompañar al equipo" de cara al inicio de la competición liguera y agradeció la comprensión ante esta circunstancia excepcional".
"NI LALIGA NI LA RFEF HAN SIDO SENSIBLES"
Mientras tanto, Osasuna manifestó "su absoluto desacuerdo con la nueva fecha" elegida para este partido, previsto para el 16 de agosto. "El mal estado del terreno de juego por la presencia de un hongo impide la disputa del encuentro en la fecha inicialmente señalada a pesar de los esfuerzos realizados por el club local, circunstancia que Osasuna entiende y comprende", comenzó su propia nota de prensa.
"No obstante, la lógica de la situación, en la que evidentemente Osasuna y sus aficionados son la parte más perjudicada, lleva a buscar un nuevo emplazamiento para el partido o a señalar una nueva fecha en la que ambas entidades estén de acuerdo", explicó el texto pamplonica.
"Tanto Celta como Osasuna acordaron que los días 24 o 25 de septiembre, coincidiendo con el parón de selecciones, era la fecha indicada para no sobrecargar el calendario de ambos conjuntos y permitir la adecuada recuperación de los jugadores en un periodo sensible en cuanto a lesiones como es el inicio de una nueva temporada. Tanto LaLiga como la RFEF eran conocedoras de la existencia de este acuerdo entre clubes", continuó la entidad rojilla en su comunicado.
"Sin embargo, ni LaLiga ni la RFEF han sido sensibles a la petición realizada y han decidido, unilateralmente, que el partido se dispute el jueves 27 de agosto, obligando a Osasuna a jugar un partido el lunes 24 de agosto y otro el 27 de agosto, con desplazamiento incluido, sin haber admitido siquiera la posibilidad de adelantar el encuentro Osasuna-Levante del 24 de agosto para dar más días de descanso", añadió.
"Es decir, el equipo más perjudicado por la suspensión del encuentro por causas totalmente ajenas a él es, de nuevo, el más perjudicado en el nuevo señalamiento", lamentó Osasuna. "Que una competición como LaLiga española decida un jueves, a tres días de un partido, un aplazamiento sigue la línea de los habituales movimientos de última hora en el calendario a los que desgraciadamente nos hemos acostumbrado por la falta de previsión y de seriedad", ahondó el texto en su queja.
"ES SENCILLAMENTE UNA FALTA DE RESPETO INADMISIBLE"
"Pero que, además, tanto LaLiga como la RFEF obvien la existencia de un acuerdo entre clubes para la disputa del encuentro, cuando además Osasuna ha sido sensible a las circunstancias del Celta y había acordado con el equipo gallego una nueva fecha, es sencillamente una falta de respeto inadmisible", reiteraron los navarros su protesta.
"Falta de respeto que se une en este caso a la nula sensibilidad para modificar el señalamiento del Osasuna-Levante o la señalización en lunes de los dos primeros partidos como local esta temporada", recordó la entidad presidida por Luis Sabalza sobre otros casos similares.
"No hay reglamento ni criterio ni explicación que pretenda darse que pueda sostener que, ante una fecha acordada por los dos clubes implicados, se tome una decisión que perjudique especialmente al que ya había resultado perjudicado por el inicial aplazamiento. Ni tampoco que dicha decisión se venda como un acto 'en coordinación con los clubes'. Y todo ello a poco más de 48 horas de que ese equipo tenga un vuelo planificado para desplazarse hasta Vigo. Efectivamente no es fútbol, es LaLiga", zanjó la nota rojilla, parafraseando el lema de la patronal.