El candidato presidencial colombiano Iván Cepeda - Europa Press/Contacto/Isabella Bobadilla
MADRID 26 Abr. (EUROPA PRESS) -
El candidato presidencial del Pacto Histórico a la Presidencia de Colombia, Iván Cepeda, ha condenado los ataques perpetrados en las últimas horas por la guerrilla del Estado Mayor Central de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que lidera alias 'Iván Mordisco' y ha advertido de que benefician a la extrema derecha en las próximas elecciones presidenciales.
"Expreso mi más enérgico rechazo a estos actos de barbarie. Condeno de manera absoluta la muerte y las graves afectaciones causadas a la población civil mediante el uso de explosivos. Exijo a las autoridades desplegar todas sus capacidades investigativas para identificar, judicializar y sancionar con celeridad a los responsables de estos hechos atroces", ha declarado Cepeda en un comunicado.
Estas acciones "se presenten en regiones del sur del país donde existe un amplio respaldo ciudadano a nuestro proyecto político" y ha puesto en duda si las motivaciones de los ataques son políticas y se han cometido en beneficio de sectores de derecha.
"Surge una inquietud legítima sobre si, además de causar daño y zozobra en la población, estos hechos buscan generar un clima de miedo que favorezca intereses de sectores de extrema derecha empeñados en desestabilizar el país y entorpecer el desarrollo democrático del proceso electoral. Solicito a las autoridades esclarecer con rigor este contexto y posibles motivaciones", ha añadido.
Precisamente uno de los rivales de Cepeda, el ultraderechista Abelardo de la Espriella ha advertido a los comandantes de las guerrillas que cuando sea presidente "los voy a dar de baja", un eufemismo para la muerte.
"Esos atentados han enlutado al Cauca y al Valle del Cauca, a las madres que lloran a sus hijos, a los padres que entierran a sus muchachos, a los hermanos que ven cómo el terror les arrebata la vida. No están solos, queridos compatriotas. Colombia entera llora con ustedes", ha apuntado.
Pero "esta sangre no quedará impune", no sin antes exigir el fin de la denominada paz total del Gobierno del presidente Gustavo Petro y el regreso de la mano dura contra los grupos violentos.
Así, ha denunciado que "estos no son actos aislados, son parte de un plan de desestabilización del desgobierno de Petro y de sus cómplices", aunque "los gobiernos blandos que le antecedieron le abrieron las puertas".
"La sangre que hoy se derrama es consecuencia directa de la tal paz total de pacotilla de Gustavo Petro, que es la hija ilegítima de la paz de (Juan Manuel) Santos", ha remachado.
Esta paz total ha permitido el rearme de los grupos violentos y que Colombia perdiera el control en grandes áreas del país. "Hoy vemos territorios perdidos. Convirtieron al suroccidente, al Catatumbo y a extensas zonas del Caribe y del Pacífico en feudos de la muerte. Petro desmanteló las Fuerzas Armadas, persiguió a los militares, negoció con los narcos y les entregó el territorio", ha acusado.
Por contra, cuando sea presidente, "en la era del Tigre", el presidente volverá a ser "el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas". "Yo personalmente declararé la guerra frontal, sin tregua ni negociación, contra el narcoterrorismo", ha apuntado.
Nada más tomar posesión, ha prometido, firmará la declaración "como objetivos militares de 'Mordisco', 'Calarcá' y todos los comandantes de estas bandas narcoterroristas". "Los voy a dar de baja. Serán objetivos militares prioritarios de las Fuerzas Armadas de nuestro país (...). Ofreceré recompensas millonarias en dólares por información que conduzca a la captura de estos miserables bellacos narcoterroristas", ha adelantado.