La ministra de Sanidad, Mónica García, durante la presentación del Plan Nacional de actuaciones preventivas de los efectos de los excesos de temperaturas sobre la salud, a 3 de junio de 2026, en Madrid (España). - Eduardo Parra - Europa Press
MADRID, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha señalado este miércoles que España ha registrado 101 muertes asociadas a las altas temperaturas en mayo, récord para este mes desde que hay registros y una cifra que multiplica por más de tres la media de la última década; precisamente, para "proteger vidas", el ministerio ha activado el Plan Calor, desplegado desde el 13 de mayo.
"El problema ya no es únicamente que haga más calor. El problema es que el calor cada vez llega antes. Y cuando llega antes, nuestros organismos todavía no se han aclimatado y es cuando tenemos la percepción social de que el riesgo todavía no existe", ha advertido García en la presentación del documento para aseverar que "los primeros episodios de calor extremo suelen tener un impacto sanitario especialmente elevado".
La ministra ha subrayado que el calor extremo "es una amenaza para la salud pública" y, en esta línea, ha recordado que, entre 2015 y 2025, el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) estima en más de 27.500 los fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas. "Solo el año pasado fueron 3.832 personas, el segundo peor dato de toda la serie histórica", ha añadido.
El verano dura en la actualidad "casi seis semanas" más que en los años 80 y, durante la última semana de mayo, se han registrado temperaturas entre 10 y 15 grados por encima de lo habitual para estas fechas. A su vez, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé un verano "más cálido de lo normal en buena parte de España".
"La pregunta no es solamente cuánto calor hará, la pregunta es cuándo llegará, cuánto durará y quién va a estar más expuesto. Y ese es, precisamente, el espíritu de este Plan de Calor", ha destacado la ministra.
"EL CALOR NO AFECTA POR IGUAL A TODO EL MUNDO"
Mónica García ha hecho hincapié durante la presentación del plan actualizado en que "el calor no afecta por igual a todo el mundo" ni a "todos los lugares" del país. "No se enfrenta de la misma manera una ola de calor desde una vivienda bien aislada que desde una vivienda precaria. No tiene las mismas consecuencias para quien puede modificar sus horarios que para quien trabaja durante horas al aire libre", ha explicado.
Por ello, ha afirmado que, "cada vez", hay más personas convencidas de que la adaptación al cambio climático "debe estar incluida también dentro de la agenda de justicia social".
En este punto, García ha alertado de que los niños son uno de los colectivos "más vulnerables" frente al calor extremo, lo que, a su juicio, "obliga a abrir la conversación" acerca de cómo adaptar los colegios, "diseñados para un clima del siglo XX", a la situación actual. "Ha llegado el momento de preguntarnos por qué seguimos tolerando que en la infancia se considere algo que es inaceptable para los adultos", ha aseverado.
Como ha advertido, el calor tiene consecuencias para los niños que van más allá de golpes de calor y deshidrataciones, pues dificulta la concentración, reduce la capacidad de aprendizaje, afecta al rendimiento académico, altera el descanso y, también, el bienestar emocional. "En cierto modo, el calor nos roba salud, pero también nos está robando oportunidades educativas", ha subrayado.
En este contexto, ha hecho un llamamiento a las comunidades autónomas para que impulsen sus planes de adaptación climática en los centros educativos. "Los alumnos y los profesores se están achicharrando ante la pasividad, cuando no directamente ante la dejación de funciones, de algunas de las administraciones", ha denunciado.
SISTEMA DE AVISOS
El 'Plan Nacional de actuaciones preventivas de los efectos de los excesos de temperaturas sobre la salud' busca reducir el impacto sobre la salud de la población como consecuencia de olas de calor. Este año, se activó el 13 de mayo y se prevé que finalice su actividad el 30 de septiembre, aunque incluye un criterio de flexibilidad que podría extenderlo hasta el 15 de octubre.
El plan contempla un sistema de avisos para la ciudadanía a través de 'meteosalud.es', al que la población se puede suscribir para recibir información diaria sobre el riesgo en su zona vía SMS o email. "Cada día, antes de las 10 de la mañana, se actualiza y se define el riesgo y una predicción para los próximos tres días, para que se pueda prevenir la gente", ha detallado el responsable de Salud y Cambio Climático del Ministerio de Sanidad, Héctor Tejero.
Se establecen cuatro niveles de riesgo: nivel 0 (verde), que supone ausencia de riesgo; nivel 1 (amarillo), de bajo riesgo; nivel 2 (naranja), de riesgo medio; y nivel 3 (rojo), de alto riesgo. Para ajustar las alertas a la vulnerabilidad específica de cada territorio, el plan estructura España en 182 zonas de meteosalud y parte de la base de los umbrales de calor, es decir, la temperatura a partir de la que se observa un aumento importante de la mortalidad.
"Lo cual implica que haya zonas de España, como A Coruña, donde la temperatura de riesgo en salud es de 27,8ºC, y zonas como Córdoba, donde hay una mejor adaptación, donde esa temperatura es de 41,3ºC, por ejemplo", ha precisado Tejero.
A este respecto, ha destacado que la "principal mejora técnica" de este año es que se han recalculado todos los umbrales de temperatura, utilizando datos del periodo 2012-2023 y excluyendo los años 2020 y 2021 por el impacto de la pandemia. Con ello, se ha observado un aumento promedio de 0,58ºC en los umbrales, lo que implica que "hace falta más calor para ver un aumento de la mortalidad", lo que "podría indicar que en algunas zonas de España nos estamos adaptando mejor a las temperaturas".
Asimismo, Tejero ha vuelto a recordar que el calor no impacta por igual a todas las personas, ya que factores personales como la edad, estar embarazada o seguir un tratamiento médico, así como las condiciones sociolaborales y de renta hacen variar la vulnerabilidad. "Por tanto, aunque tenemos una serie de niveles de riesgo definidos (...), esos niveles no son iguales para todas las personas", ha indicado.
Para Sanidad, el impacto de las temperaturas extremas se concentra fundamentalmente en los mayores de 75 años, pero también afecta de forma crítica a lactantes, menores de cuatro años, mujeres gestantes y personas con enfermedades crónicas, por ejemplo, cardiovasculares, respiratorias o mentales.
El ministerio ha recomendado seguir pautas básicas de prevención, como beber agua con frecuencia, aunque no se sienta sed; evitar bebidas con cafeína, alcohol o exceso de azúcar; permanecer en lugares frescos o climatizados y reducir la actividad física en las horas centrales del día; y mantener las medicinas en lugares frescos para evitar que el calor altere su composición.