Archivo - Un cayuco con 73 personas, antes de llegar al muelle de La Restinga, a 24 de octubre de 2025, en la isla de El Hierro, Islas Canarias (España). Un cayuco con 73 hombres llegó al mediodía al muelle de La Restinga, en El Hierro. Fueron atendidos p - Antonio Sempere - Europa Press - Archivo
MADRID, 13 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha apuntado este martes a un descenso de las llegadas de migrantes desde África occidental a Europa, con las Islas Canarias como principal punto de entrada, al tiempo que ha afirmado que el aumento de los controles en Marruecos, Mauritania y Senegal ha provocado que haya una dispersión de las salidas aún más al sur, lo que aumenta la peligrosidad de estas travesías.
El organismo ha señalado que la ruta del Atlántico en África occidental ha registrado un descenso "considerable" de las llegadas a las Islas Canarias respecto al pico de 2024, con una caída del 65% entre 2024 y 2025, si bien esto no se ha traducido en un descenso de las víctimas, con una caída de solo el 4% en la cifra de fallecidos y desaparecidos en esta ruta en ese periodo, pasando de 1.215 a 1.172.
Asimismo, ha subrayado que "la geografía de las salidas está cambiando", dado que "el aumento de los controles en las zonas tradicionales de embarque en Marruecos, Mauritania y Senegal han contribuido a una dispersión hacia el sur", concretamente hacia Gambia, Guinea y Guinea Bissau.
"Estos puntos alternativos de saluda pueden sumar hasta 750 kilómetros a la travesía, extendiendo algunos viajes a unos 2.200 kilómetros y exponiendo a las personas a periodos más largos en el mar, a zonas de costa más remotas y menos supervisadas, y a mayores riesgos de hundimiento, deshidratación y desaparición", ha explicado.
Los datos de la OIM, que reflejan una caída del 59% en 2026 respecto al año anterior en las llegadas desde los cuatro principales países de origen en África occidental, no se han traducido tampoco en modificaciones en los factores que impulsan a la población a migrar e intentar llegar a costas europeas.
Durante el primer semestre de 2026 se registró la llegada por mar a Europa de un total de 4.566 personas desde Malí, Senegal, Guinea y Gambia, siendo la ruta del Atlántico la principal, con un 83% del total entre enero y junio. Por detrás está la ruta del Mediterráneo occidental, con un 21,9% --respecto al 15,6% de 2025--, y la ruta del Mediterráneo central, con un 10,5% --un 8,6% el año anterior--.
En este contexto, también se ha registrado un aumento en la proporción de ciudadanos de países de África occidental que han llegado a Europa a través de las rutas en el mar Mediterráneo, lo que, según la OIM, refleja un cambio en el contexto migratorio que requiere "supervisar los acontecimientos en todas las rutas".
"Una menor cifra de llegadas a un lugar no significa que la presión haya desaparecido", ha dicho la directora general del organismo, Amy Pope, quien ha insistido en que estas personas "a menudo recurren a otras rutas". "Por eso hay que analizar todo el viaje, desde dónde sale la gente y a dónde llega", ha argumentado.
"Ningún país puede solucionar esto por sí mismo. Necesitamos proteger a los migrantes allá donde estén, crear oportunidades reales para los jóvenes y trabajar juntos a través de la frontera", ha sostenido. "Cuando lo hacemos, salvamos vidas", ha recalcado Pope, según un comunicado de la OIM.