December 18, 2025, Brussels, Belgium: Hungarian Prime Minister Viktor Orban pictured at the arrivals ahead of an European council summit, in Brussels, Thursday 18 December 2025. - Europa Press/Contacto/Benoit Doppagne
MADRID, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha denunciado amenazas contra él y su familia por parte de Ucrania, en medio de la creciente tensión entre ambos países por la guerra lanzada por Rusia en Ucrania a lo que se suma la reparación del oleoducto Druzhba, atacado en el contexto del conflicto, y que las autoridades húngaras reclaman que corra a cuenta de Kiev.
"Escucha, estoy seguro de que verás en las noticias que los ucranianos me han amenazado no sólo a mí, sino también a ti", ha advertido a su hija durante una conversación telefónica, que ha hecho pública a través de un vídeo en redes sociales.
En el vídeo, el mandatario húngaro ha tratado de trasladar tranquilidad a su hija, a la que ha instado a "no tener miedo", aunque ha subrayado que deben "tomarse en serio" las amenazas, sin precisar cuáles son las intimidaciones que ha recibido.
En las últimas jornadas, Hrihori Omelchenko, un antiguo oficial del Servicio de Seguridad de Ucrania y exdiputado en el Parlamento ucraniano, mandó un mensaje al dirigente magiar, al qué recordó que "el karma no perdona a nadie" en plena disputa por su "postura anti-Ucrania" en el contexto de la guerra.
"Sabemos dónde vive, dónde duerme, dónde bebe vino, por dónde sale y con quién se encuentra", aseguró sobre Orbán, a quien calificó como "cómplice" en los crímenes de guerra del presidente de Rusia, Vladimir Putin.
Esto se une a la amenaza velada que hizo el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, la semana pasada, cuando sugirió la posibilidad de dar el número de Orbán a las Fuerzas Armadas de Ucrania para "comunicarse con él en su propio idioma" en relación al bloqueo húngaro bloquear los 90.000 millones de euros de la ayuda de la Unión Europea.
EL OLEODUCTO DRUZHBA, EN EL CENTRO DE LAS TENSIONES
Las tensas relaciones entre húngaros y ucranianos con motivo de la guerra desatada por Rusia, que tiene a Hungría como principal aliado dentro de la Unión Europea, se han convertido en un tema de debate nacional de cara a las elecciones legislativas del próximo 12 de abril en las que Orbán se juega la reelección en unos comicios que se prevén muy ajustados.
Estas tensiones se han visto sacudidas además por la ruptura del oleoducto Druzhba. Según las autoridades húngaras, la reparación del oleoducto, fundamental para el suministro energético del país, es responsabilidad de Kiev, que paralizó el suministro a través de Druzhba después de que un ataque ruso afectase las instalaciones, según la versión ucraniana.
El primer ministro húngaro envió este miércoles una delegación a Ucrania para evaluar el estado de las instalaciones en Leópolis. Sin embargo, desde Kiev ha minimizado la talla de esta delegación, a la que no consideran como tal puesto que no tiene reuniones oficiales marcadas.
MISIÓN HÚNGARA EN UCRANIA
Este mismo jueves, Orbán ha hecho pública también en sus redes sociales una conversación que ha mantenido con el secretario de Estado de Energía, Gabor Cepek, que encabeza dicha delegación. "Intenta contactar con las agencias gubernamentales responsables del sector energético", ha pedido el primer ministro húngaro.
Así, ha subrayado la necesidad de que quede de manifiesto que las autoridades húngaras han hecho todo lo posible para ponerse en contacto con sus homólogas ucranianas. "No buscamos un conflicto, buscamos una solución", ha dicho Orbán.
Cepek, por su parte, ha hecho saber que este jueves se reunirán con funcionarios de la Unión Europea para tratar el asunto. "Es absurdo que estemos en Kiev y podamos negociar con todos, pero no con los ucranianos", ha ironizado Orbán.
A las tensiones por el citado oleoducto, se añade el requisamiento por parte de Hungría de bienes del banco estatal ucraniano Oschadbank por valor de decenas de millones de euros, así como nueve kilos de oro, en posesión de siete de sus trabajadores cuando cruzaban territorio magiar, cuya devolución Budapest ha supeditado al desbloqueo del Druzhba.