October 28, 2026, West Jerusalem, Israel: WEST JERUSALEM, OCTOBER 28, 2026: Israeli Prime Minister and Likud party leader Benjamin Netanyahu addresses supporters at the party's election headquarters in West Jerusalem following the release of exit polls an - Saeed Qaq / Zuma Press / Europa Press
La Policía de Israel avanza que investigará todas las denuncias relacionadas con irregularidades electorales
Herzog pide depurar responsabilidades "conforme a la ley"
MADRID, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -
El partido Likud, liderado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, ha denunciado una presunta trama de injerencia extranjera en el proceso electoral israelí, en un caso al que se refiere como 'Ra'amgate', y ha reclamado una investigación inmediata por parte de los servicios de seguridad y la Policía.
En un mensaje publicado en redes sociales, la formación ha calificado el supuesto escándalo como "un terremoto" y ha aseverado que las elecciones fueron manipuladas. El partido de Netanyahu se ha apoyado a unas declaraciones del juez Noam Solberg, presidente del Comité Central de Elecciones, sobre la supuesta participación de actores extranjeros, que habrían intervenido en el proceso y sobornado a votantes para favorecer a partidos árabes.
El grupo liderado por Netanyahu ha presentado asimismo estos hechos como "un atentado contra la democracia" y ha advertido de que el objetivo de la presunta intervención sería facilitar el control extranjero de la Knéset (el Parlamento israelí), impulsar la "islamización de Israel" y provocar la caída del Gobierno de derechas "para llevar a una retirada y derrota del IDF en todos los frentes y principalmente en Irán".
En esta línea, el Likud ha apuntado que ningún partido sionista debería cooperar con Ra'am (Liga Árabe Unida) ni con la Lista Conjunta, al tiempo que ha rechazado que se pueda cambiar al presidente de la Knéset mediante votos supuestamente comprados con dinero en efectivo para constituir un Ejecutivo que considera perjudicial para el país.
Por último, la formación ha reclamado que el Shin Bet, el servicio de seguridad interior israelí, y la Policía utilicen "todos los medios disponibles" para esclarecer los hechos y determinar las posibles responsabilidades.
HERZOG RECLAMA RESPONSABILIDADES "CONFORME A LA LEY"
El presidente israelí, por su lado, ha defendido que se investiguen "exhaustivamente" las denuncias relacionadas con los comicios de esta semana y ha subrayado que los responsables "deben ser arrestados y rendir cuentas conforme a la ley", mientas ha defendido la integridad del proceso democrático como pilar de la democracia en el país.
Herzog ha explicado que mantiene un seguimiento directo de las pesquisas, tras haber conversado con el presidente del Comité Electoral Central y el director del Shin Bet, David Zini.
El mandatario israelí ha destacado asimismo la elevada participación registrada en la cita electoral del martes, "la mayor en décadas", como muestra del compromiso ciudadano con la democracia. En este contexto, ha hecho hincapié en que la investigación no debe perjudicar la imagen del conjunto de "toda una comunidad que buscó ejercer su derecho al voto".
Una vez publicados los resultados oficiales, Herzog prevé reunirse con representantes de todas las facciones de la Knéset. Ante las consultas previstas para la próxima semana, ha pedido tanto a los dirigentes políticos como a la ciudadanía que valoren los intereses generales del país. "Hay una pregunta que debe guiarlos: ¿qué es lo mejor para el país? Esta es la verdadera prueba", ha concluido.
POLICÍA INVESTIGARÁ LAS DENUNCIAS SOBRE POSIBLES IRREGULARIDADES
La Policía de Israel ha asegurado que investigará todas las denuncias relacionadas con posibles irregularidades electorales y actuará sin distinciones ante cualquier sospecha.
El comisario general de la institución, Danny Levy, ha subrayado que las autoridades no permitirán vulneraciones del proceso democrático y que trabajarán para esclarecer los hechos y exigir responsabilidades a los implicados. "Toda queja que se reciba será investigada con minuciosidad y sin favoritismos", ha afirmado en una publicación de la Policía en redes sociales.
En paralelo, la Policía israelí ha notificado la detención de cuatro hombres que están siendo interrogados por su presunta implicación en una trama de compra de votos.
Por su parte, el opositor Gadi Eisenkot ha indicado que mantiene contactos con las autoridades competentes y está recibiendo información sobre las sospechas de injerencia, al tiempo que ha instado a las autoridades de Israel a examinar exhaustivamente cualquier denuncia y proteger la "pureza de las elecciones" frente a posibles interferencias, manipulaciones o sesgos.
Asimismo, ha advertido de que los actores políticos no deben utilizar la situación para alterar el calendario de investidura de la vigesimosexta Knéset. "La realización de la voluntad del electorado en elecciones democráticas es un componente fundamental de la democracia israelí y de la resiliencia nacional", ha apostillado.
En una comunicación posterior, Eisenkot ha cargado directamente contra Netanyahu, a quien ha acusado de haberse "acostumbrado a lidiar con la realidad mediante mentiras, ingeniería de la conciencia y la difusión del caos", y le ha "felicitado" por "condenar finalmente la implicación catarí" en Israel.
"La implicación extranjera en el Estado de Israel es algo inaceptable y gravísimo, especialmente cuando se trata de un país que financia y apoya a la organización Hamás", ha sentenciado, antes de reiterar su llamado a "actuar con mano de hierro" contra cualquiera que que haya intentado interferir en el proceso electoral.
Las sospechas de injerencia ya habían llevado al presidente del Comité Central de Elecciones a solicitar a Zini, una investigación sobre una posible influencia irregular en las elecciones de este martes. En su petición, Sohlberg aludió a las informaciones recibidas sobre una presunta financiación de origen extranjero destinada a influir en los comicios y contraria a los intereses de Israel, según declaraciones recogidas por el diario 'Times of Israel'.
No obstante, Sohlberg precisó que no podía confirmar la veracidad de esas sospechas y que, precisamente por la posible implicación de actores extranjeros, consideraba necesario esclarecerlas.
A juicio del magistrado, la investigación resulta necesaria para preservar la confianza ciudadana en las elecciones y garantizar la integridad del sistema democrático, motivo por el que ha fijado un plazo de una semana para recibir los resultados de las pesquisas. Hasta el momento, no han trascendido detalles adicionales sobre las sospechas ni sobre los países que podrían estar implicados.
Estas denuncias llegan después de que el propio Likud acusara este miércoles a los partidos árabes de "robar" las elecciones a pesar de ser la fuerza más votada del país, pidiendo a la Policía y el servicio de Inteligencia abrir una investigación oficial. Así las cosas, ha instado al servicio de seguridad interior a emplear todas las facultades a su alcance para reunir pruebas que permitan confirmar o descartar las acusaciones.