Archivo - May 19, 2026, London, England, United Kingdom: ED MILIBAND, Secretary of State for Energy Security and Net Zero, leaves 10 Downing Street after a weekly Cabinet Meeting. - Thomas Krych / Zuma Press / Europa Press - Archivo
MADRID 9 Sep. (EUROPA PRESS) -
El ministro de Exteriores de Reino Unido, David Miliband, ha lamentado este miércoles la reacción de Israel ante el anuncio británico de que vetará el comercio con los asentamientos en territorios ocupados, aunque ha insistido en que el paso dado "es lo correcto".
"Preferiría que Israel no hubiera anunciado lo que anunció. Pero, en general, creo firmemente que lo que hicimos, junto con otros aliados internacionales, fue absolutamente lo correcto", ha asegurado el jefe de la diplomacia británica en una entrevista en la cadena de televisión Sky News.
De este modo, ante la decisión de Israel de cerrar el consulado en Jerusalén e imponer sanciones a políticos británicos, Miliband ha incidido en que "lamenta" la respuesta del Gobierno israelí, pero está "orgulloso" del paso dado, que supone un giro a la política exterior británica para endurecer el tono ante Tel Aviv y proteger la solución de dos Estados.
"Creemos que la única vía para garantizar la seguridad tanto del pueblo israelí como del pueblo palestino es una solución de dos Estados: dos Estados viables y seguros que coexistan uno junto al otro", ha señalado para incidir en que ese escenario "está siendo destruido por los hechos sobre el terreno".
Miliband ha denunciado así la política de asentamientos "que se ha acelerado cada vez más". "No estábamos dispuestos a permanecer de brazos cruzados ante eso y ante lo que, francamente, constituye la opresión del pueblo palestino", ha aseverado.
Londres anunció que trabajará para aplicar el veto al comercio con los asentamientos israelíes en territorio ocupado de Cisjordania, en respuesta conjunta junto a Francia y Canadá ante el auge de la violencia de los colonos.
Este paso simboliza el endurecimiento de su política hacia Israel, tras la llegada de Andy Burnham a Downing Street, un enfoque más crítico que llevó a Miliband a usar el término "limpieza étnica" para definir lo que sucede en Cisjordania, aludiendo a que coincide con los parámetros recogidos por la ONU.