Archivo - El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, en una imagen de archivo. - Europa Press/Contacto/Alexander Kazakov - Archivo
MADRID, 6 Jul. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, ha insistido este lunes en que el país seguirá sin implicarse en la invasión rusa de Ucrania y ha hecho hincapié en que "nadie será enviado a esa masacre", dado que Minsk "no necesita la guerra para nada" y apoya "una resolución pacífica".
"Algunos políticos occidentales simplemente se sienten irritados por nuestra independencia y autonomía, además de nuestra alianza con Rusia y nuestro compromiso con una resolución pacífica que ponga fin al conflicto en Ucrania", ha aseverado Lukashenko, según informaciones recogidas por la agencia estatal de noticias, BelTA.
Así, ha recalcado que, una vez más, Bielorrusia "no enviará a nadie a esa masacre". "Es malo que haya una guerra en Ucrania y apoyamos su fin, pero, como ya he dicho anteriormente, los que abogan por la guerra a nivel internacional no quieren esto", ha puntualizado.
En este sentido, ha acusado a terceros países de propiciar la guerra y "favorecer" que se alargue, al tiempo que ha criticado la "hipocresía" de la Unión Europea por "declarar su compromiso con la paz pero embarcarse abiertamente en la militarización a través de la OTAN".
"Miles de millones se están gastando en la compra de armas. Mientras tanto, se propaga la histeria a la hora de hablar de una supuesta amenaza imaginaria desde el este", ha apuntado el presidente. "Es evidente que los herederos del Tercer Reich están atormentados por dolores fantasmales derivados de los fracasos militares de sus abuelos y bisabuelos. La sed de venganza los persigue", ha remarcado.
Además, ha incidido en que los bielorrusos "han aprendido las lecciones históricas muy bien". "El pueblo bielorruso es pacífico; no nos gusta luchar, pero tampoco tenemos intención alguna de doblegarnos ante el enemigo", ha esgrimido.
"El conflicto en Ucrania sigue siendo la principal fuente de tensión en la región", ha afirmado, no sin antes acusar a la comunidad internacional de desatar una "guerra híbrida" contra el país mediante la "dictadura económica, la presión política y el espionaje activo".
SOBERANÍA Y ARMAMENTO
El presidente bielorruso ha hecho hincapié, a su vez, en la importancia de contar con un buen armamento para que el país sea "completamente soberano". "Un país solo podrá serlo, especialmente ahora, si cuenta con un Ejército bien armado dedicado a la defensa de su pueblo y su Estado, con verdaderos profesionales", ha puntualizado.
Es por ello que ha especificado que Bielorrusia ha gastado durante años grandes sumas de dinero en "construir, desarrollar y reforzar las Fuerzas Armadas como principal garante de su integridad territorial". "El despliegue de sistemas de misiles 'Oreshnik' se ha convertido en un factor significativo para la contención", ha señalado.
"Estas armas aumentan significativamente nuestra capacidad de defensa, pero no estamos presumiendo de estas cuestiones. No estamos nombrándolas para asustar a nadie, pero hay que entender que este armamento no es basura traída a Bielorrusia", ha apuntado, antes de instar a terceros a actuar con la "cabeza fría".