Publicado 20/10/2026 10:07

Bruselas plantea reforzar la seguridad del Ártico con más rompehielos y mayor vigilancia de cables submarinos

Plantea una nueva estrategia para responder a la creciente presencia militar de Rusia y las ambiciones de China en la región

La fragata HDMS Triton de la Marina Real danesa pasa junto a un iceberg en aguas de Groenlandia.
La fragata HDMS Triton de la Marina Real danesa pasa junto a un iceberg en aguas de Groenlandia. - COMISIÓN EUROPEA

BRUSELAS, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Comisión Europea ha planteado este martes aumentar la capacidad europea de rompehielos y crear un centro de vigilancia de cables submarinos para reforzar la seguridad en el Ártico, ante la creciente presencia militar de Rusia y las ambiciones estratégicas de China en una región que Bruselas considera cada vez más importante para la defensa y la autonomía estratégica de la Unión Europea.

Así lo recoge la nueva Estrategia de la UE para el Ártico, presentada este martes por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y la Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, que actualiza la política adoptada en 2021 para adaptarla a un escenario marcado por la guerra de Rusia contra Ucrania, el aumento de las tensiones geopolíticas y la apertura de nuevas rutas comerciales como consecuencia del deshielo.

"Acabamos de adoptar nuestra nueva Estrategia Europea para el Ártico. Ya era hora de hacerlo. El Ártico es uno de los lugares donde están chocando las placas tectónicas de la geopolítica. Y no es una frontera ajena a nosotros, sino que forma parte de la Unión Europea", ha defendido Von der Leyen, en una declaración sin preguntas desde la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia).

La jefa del Ejectuivo comunitario ha señalado que Rusia "está reconstruyendo su presencia militar" y desarrollando "estrategias híbridas" en el Ártico, una región que tiene presencia de tres Estados miembro de la UE y más de medio millón de ciudadanos europeos, por lo que los planes de Moscú afectan a "la seguridad de la región, y de la Unión Europea en su conjunto".

"Cuando vemos que la soberanía, la integridad territorial y las normas que han sustentado la estabilidad de la región ya no pueden darse por sentadas, tenemos que actuar y modificar nuestra posición estratégica. Y, junto con socios que comparten nuestros valores, defender esos principios", ha proseguido la conservadora alemana.

MÁS ROMPEHIELOS Y MEJOR SEGURIDAD PARA CABLES SUBMARINOS

Entre las principales iniciativas figura la creación de un centro de seguridad marítima que permita a los Estados miembro y a sus socios compartir información y mejorar la vigilancia de las actividades en el Ártico, comenzando por el establecimiento de un mecanismo específico para supervisar, proteger y facilitar la reparación de los cables submarinos en el Atlántico Norte y el Ártico.

Este centro, que se desarrollará en cooperación con los Estados miembro y en coordinación con la OTAN --nunca para duplicar el trabajo, han explicado fuentes comunitarias-- ampliaría posteriormente sus funciones para incluir el seguimiento de los buques de la denominada "flota fantasma" rusa, la detección de actividades pesqueras ilegales, la contaminación marítima y la coordinación de operaciones de búsqueda y rescate.

Bruselas también quiere reforzar la capacidad europea de rompehielos, considerados "esenciales" para operar en las condiciones extremas de la región, proteger infraestructuras críticas y facilitar tanto las operaciones civiles como la movilidad militar.

Para ello, la Comisión ha propuesto evaluar las necesidades de los Estados miembro y las capacidades industriales disponibles, así como estudiar fórmulas de adquisición conjunta y uso compartido de estos buques, aunque por el momento no ha concretado cuántos serían necesarios, qué presupuesto requerirían ni cuándo podrían entrar en funcionamiento.

REFUERZO DE LAS INFRAESTRUCTURAS EN EL ÁRTICO

La estrategia, que aún no cuenta con una estimación presupuestaria global, según han explicado esas mismas fuentes, contempla reforzar las infraestructuras de transporte del norte de Europa para facilitar el desplazamiento de tropas y material militar, mediante la mejora de puertos, aeropuertos, carreteras y conexiones ferroviarias que puedan utilizarse tanto con fines civiles como militares.

En particular, el Ejecutivo comunitario apuesta por acelerar el proyecto ferroviario 'Rail Nordica' y mejorar las conexiones entre Finlandia, Suecia y Noruega, especialmente en dirección este-oeste, para aumentar la capacidad de respuesta europea ante posibles amenazas en el Ártico y el mar Báltico.

Otro de los pilares de la estrategia es el fortalecimiento de la cooperación con Groenlandia, territorio autónomo perteneciente a Dinamarca, al que la UE destinará un paquete adicional de 200 millones de euros durante el periodo 2026-2027 para impulsar inversiones en materias primas estratégicas, energías renovables, conectividad digital e infraestructuras.

Bruselas también plantea desarrollar una conexión submarina directa entre Groenlandia y la Unión Europea, con la posibilidad de extender posteriormente esta infraestructura hacia Canadá, Japón y Corea del Sur, así como ampliar la cobertura de comunicaciones por satélite mediante el sistema europeo de satélites IRIS.

Preguntadas por las aspiraciones estadounidenses sobre Groenlandia y por las consecuencias de una eventual independencia del territorio, fuentes comunitarias han detallado que se ha notificado a Washington de este plan y han asegurado que la cooperación europea con Groenlandia se mantendrá independientemente de su futuro estatus político.

SEGURIDAD SIN DESCUIDAR EL MEDIOAMBIENTE

En el ámbito medioambiental, la Comisión ha reafirmado su compromiso de mantener sin explotar las reservas de petróleo, gas y carbón del Ártico, al considerar que su extracción supondría un riesgo para uno de los ecosistemas más vulnerables del planeta.

Esgrime que la transición energética reducirá "progresivamente" la necesidad europea de hidrocarburos y defiende que no existen razones económicas ni de seguridad energética para impulsar nuevas explotaciones en la región.

En este sentido, Von der Leyen ha advertido de que el Ártico se está calentando a un ritmo "casi cuatro veces superior a la media mundial" y ha recordado que, como "regulador del clima global", esta región influye en los patrones meteorológicos, la biodiversidad y el aumento del nivel del mar en todo el planeta.

"Para Europa, las consecuencias son directas", ha subrayado la presidenta de la Comisión, que ha alertado de que el calentamiento del Ártico está provocando fenómenos meteorológicos "más extremos y persistentes" en el continente europeo, además de transformar sus ecosistemas, su agricultura y sus sistemas hídricos.

Por ello, ha defendido que la nueva estrategia mantenga un "fuerte énfasis" en la protección del medioambiente ártico y en el avance de la transición ecológica, al tiempo que ha reivindicado que "el Ártico pertenece a los habitantes del Ártico", incluidos los pueblos indígenas y los jóvenes que desean construir allí su futuro.

Por último, la nueva estrategia también contempla reforzar la investigación climática, desarrollar proyectos de energías renovables y materias primas críticas, y ampliar las oportunidades educativas y económicas de las comunidades locales y los pueblos indígenas, en una región que se está calentando a un ritmo casi cuatro veces superior a la media mundial.

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