Publicado 17/03/2026 11:42

El Museo Altamira homenajea al fotógrafo que 'salvó' la cueva con una exposición por su centenario

Inauguración de la exposición dedicada al fotógrafo Francisco Santamatilde en el Museo Altamira
Inauguración de la exposición dedicada al fotógrafo Francisco Santamatilde en el Museo Altamira - MUSEO ALTAMIRA

Recoge los hallazgos de Francisco Santamatilde, que abrió el debate sobre el peligro del turismo para las pinturas gracias a dos imágenes

SANTANDER, 17 Mar. (EUROPA PRESS) - museo

El Museo Nacional y Centro de Investigación Altamira ha inaugurado este martes la exposición dedicada a la figura del fotógrafo Francisco Santamatilde, destacado por dar un paso "imprescindible para salvar la cueva" de la explotación turística al denunciar en la prensa el deterioro que se observaba en las pinturas.

Precisamente, 'Francisco Santamatilde: el fotógrafo que salvó Altamira' es el título de la muestra, organizada por el centenario de su nacimiento y que se puede visitar en el edificio principal del Museo de Altamira -museo de titularidad estatal dependiente del Ministerio de Cultura- hasta el mes de junio.

La familia ha cedido documentos y objetos personales que se pueden ver en esta exposición.

Durante la inauguración, la directora del museo, Pilar Fatás, ha destacado el paso que dio Santamatilde para denunciar los peligros del turismo sobre las pinturas de la cueva, un tema sobre el que "otras voces habían llamado la atención", pero "se había hecho caso omiso". En esta ocasión, se visualizó al difundir dos fotografías realizadas con una década de diferencia.

Francisco Santamatilde (1926-2012), con una formación autodidacta y una predilección por el formato medio, se dedicó profesionalmente a la fotografía artística desde 1958. Además de participar en exposiciones y recibir premios de fotografía, publicó los libros de fotografías 'Santillana' (1964), 'Altamira' (1968) y 'Santander' (1974).

La relación de Santamatilde con Altamira comenzó en 1963, cuando el Patronato le autorizó a realizar fotografías en el interior de la cueva de Altamira para publicar en el libro dedicado a Santillana. Unos años después, la Fundación Juan March le concedió una beca que le permitió ampliar este trabajo fotográfico e incluir estas fotos en su monografía 'Altamira'.

Anteriormente ya se habían publicado imágenes en color, pero fue Santamatilde quien difundió entre el gran público el color de las pinturas de Altamira.

En septiembre de 1975, acudió a una reunión del 'Grupo de Trabajo de Prehistoria Cantábrica' con una prueba gráfica del deterioro sufrido por las pinturas. El fotógrafo comparó las nuevas fotografías con otras realizadas unos diez años antes, en las que se apreciaba una pérdida de intensidad y viveza en el cuello de la cierva.

Santamatilde denunció la situación en diversas instancias sin obtener respuesta. Finalmente, viajó a Madrid para entrevistarse con el director de la revista 'Sábado Gráfico'.

Previamente, en los años 60 y principios de los 70, ya se habían presentado informes en los que se alertaba de los riesgos de conservación por el exceso de visitantes, pero fue gracias a Santamatilde que por primera vez había un testimonio fotográfico que lo constataba.

El 14 de octubre de 1975 'Sábado Gráfico' publicó un reportaje titulado 'Altamira: una reliquia universal que se pierde', que incluyó las fotografías sin mencionar su autoría. Su firma apareció por primera vez en otro artículo de la revista 'Cambio 16' de julio de 1979.

Lentamente, tras la denuncia pública, se fueron tomando medidas. En enero de 1976 se creó una comisión investigadora para establecer el estado de conservación de Altamira con 12 especialistas, y finalmente, tras el Real Decreto de 1977 de cesión temporal de la titularidad de la cueva de Altamira al Estado, el entonces recién creado Ministerio de Cultura ordenó el cierre de la cueva a la visita pública el 1 de octubre de ese año.

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