Publicado 01/09/2026 08:38

Trasladan a casi 70 menores del campamento de Sidi Embarek a una nueva nave de acogida en El Tarajal

La reubicación deja en el asentamiento a las mujeres adultas, que continúan a la espera de una solución por parte de las administraciones

Dos mujeres llegan nadando a tierra, a 20 de agosto de 2026, en Ceuta (España). El Ministerio de Defensa ha aprobado que más de un centenar de militares procedentes de Canarias se desplacen a Ceuta para reforzar las capacidades del Ejército de Tierra, com
Dos mujeres llegan nadando a tierra, a 20 de agosto de 2026, en Ceuta (España). El Ministerio de Defensa ha aprobado que más de un centenar de militares procedentes de Canarias se desplacen a Ceuta para reforzar las capacidades del Ejército de Tierra, com - Marcos Moreno - Europa Press

CEUTA, 1 Sep. (EUROPA PRESS) -

Casi 70 niñas que permanecían en el campamento improvisado instalado en las inmediaciones de la mezquita Sidi Embarek han sido trasladados este martes a una de las nuevas naves habilitadas por la Ciudad Autónoma en el polígono de El Tarajal para la acogida de menores migrantes.

El traslado ha incluido a todas las menores que permanecían en el dispositivo gestionado en las últimas semanas por la Asociación de Vecinos de Sidi Embarek en colaboración con la ONG Luna Blanca. También han sido trasladados dos niños en situación excepcional, según ha explicado el presidente de la asociación vecinal, Abdellah Mustafa, que ha apuntado que se ha trasladado a entre 67 y 68 menores.

Con esta operación, todas las menores que permanecían en las instalaciones de Luna Blanca han quedado ya reubicadas en la nueva nave de El Tarajal, mientras que en el campamento de Sidi Embarek permanecen las mujeres adultas, a la espera de conocer cuándo y dónde serán trasladadas.

Mustafa ha explicado que el número de mujeres que continúan en el asentamiento ronda las 250, aunque la cifra debe ser actualizada mediante un nuevo recuento debido a que algunas personas han regresado voluntariamente a Marruecos. "Tenemos que hacer más o menos un triaje, contar a la gente prácticamente a diario", ha señalado.

El presidente vecinal ha lamentado que, mientras la Administración ha concretado finalmente el traslado de los menores, las mujeres continúan sin recibir una fecha para su reubicación. "No nos han dicho nada, no hay una explicación", ha asegurado, al tiempo que ha criticado la falta de información procedente del Gobierno central.

La jornada ha estado marcada por la emoción entre las personas que han convivido durante las últimas semanas en el campamento. Según ha explicado Mustafa, la despedida ha sido especialmente emotiva en el caso de Karima, madre de Abdelha, con quien los responsables del dispositivo han mantenido una estrecha relación durante su estancia.

El responsable vecinal ha reconocido que el mantenimiento del campamento durante cerca de un mes ha resultado "agotador", aunque ha defendido que la asociación ha continuado prestando ayuda porque "la mayoría de la gente son gente buena".

En este sentido, ha agradecido expresamente el trabajo desarrollado por Toñi Palomo, responsable del área de Menores de la Ciudad Autónoma, a quien atribuye parte de los recursos y medidas que han permitido mantener el dispositivo durante estas semanas, entre ellos la seguridad en el acceso y la alimentación.

"Ha hecho un trabajo encomiable. Se ha preocupado muchísimo siempre de llamarnos diariamente a saber cómo está cada niño, cada niña que teníamos", ha destacado Mustafa, quien ha asegurado que la asociación ha tratado de colaborar con la Administración y mantener la paciencia mientras se buscaba una solución.

El nuevo recurso de El Tarajal forma parte de las seis naves industriales alquiladas por la Ciudad Autónoma para ampliar la capacidad de acogida de menores migrantes. La Administración local adjudicó mediante un procedimiento de emergencia por unos 2,9 millones de euros a la empresa Absercon los trabajos de adaptación de estos espacios para convertirlos en centros habitables.

Las actuaciones incluyen la instalación de aseos, oficinas y otras dependencias, además de trabajos de reparación, pintura y sustitución de cubiertas en aquellas naves que lo requieren.

Precisamente, durante esta mañana se ha podido observar a trabajadores trasladando colchones al interior de la nave, recientemente acondicionada para recibir a los menores.

LAS MUJERES CONTINÚAN EN SIDI EMBAREK

El traslado de los menores no ha supuesto el desmantelamiento completo del campamento de Sidi Embarek. Las mujeres adultas continúan en las carpas instaladas por Luna Blanca y, según Mustafa, no existe por el momento una previsión concreta para su salida.

El presidente de la asociación vecinal ha explicado que desde las administraciones se les trasladó hace semanas que el traslado sería "inminente", pero ha denunciado que el plazo se ha ido prolongando sin que se haya concretado una fecha.

"Para cuando le dé la gana al Gobierno de la nación trabajar, entonces tendremos la carpa vacía", ha afirmado, reclamando una respuesta para las mujeres que permanecen en el asentamiento.

El campamento se instaló inicialmente en una pista deportiva de la barriada y posteriormente fue trasladado a las carpas de Luna Blanca. Durante estas semanas, la asociación vecinal ha coordinado buena parte de la atención y organización del asentamiento.

Mustafa ha reconocido que los responsables del dispositivo han llegado a plantearse pedir a las personas que abandonaran el lugar ante el agotamiento acumulado, pero ha explicado que finalmente han continuado atendiendo a los migrantes hasta que las administraciones han encontrado una alternativa.

LIMPIEZA EN LOMA COLMENAR

Mientras se producía el traslado de los menores, los servicios de la Ciudad Autónoma han actuado también este martes en los alrededores del recurso provisional de acogida de Loma Colmenar para retirar los residuos acumulados durante las últimas semanas y proceder a la limpieza y desinfección de las calles.

La intervención se produce después de que este lunes unidades antidisturbios de la Policía Nacional tuvieran que desplegarse en la zona para controlar un intento de entrada masiva al recinto por parte de los migrantes que permanecían en el exterior.

La ampliación de plazas del interior del recurso permitió introducir a un grupo de personas que aguardaba fuera, lo que provocó el malestar de quienes permanecían en los alrededores y que intentaron acceder al recinto por la fuerza.

Decenas de agentes intervinieron para contener la avalancha y despejar temporalmente los accesos. Sin embargo, una vez retirada la presencia policial, los migrantes volvieron a concentrarse en las inmediaciones del recurso y a instalarse de nuevo a sus puertas a la espera de poder acceder.

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